Una escalera hacia el cielo

Aquella tarde durante el ensayo Bonzo ya había estado bebiendo. Llevaba todo el día haciéndolo. Más tarde, cuando se dirigieron a la mansión de Jimmy, la fiesta continuó, vodka tras vodka. Esa misma noche, tras irse a dormir, John Henry Bonham fallecía ahogado en su propio vómito, cuarenta vodkas después. Era el 24 de septiembre de 1980.

Y es que su muerte fue tan trascendental para el futuro de Led Zeppelin como lo había sido su incursión en el grupo allá por 1968. Junto a su amigo el cantante Robert Plant  se unió a  bajista John Paul Jones y al guitarrista de sesión Jimmy Page, ambos ex miembros de los Yardbirds, en una formación que supuso en sí misma una evolución total en la historia del rock.

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Google Images  by Alfredo  Cazzoli License by CC

La idea sobre la que se construyó Led Zeppelin comenzó siendo la de una banda que pretendía hacer rock duro pero un rock duro basado en estructuras de blues. Pero ojo, no al estilo  Hendrix, cuyas anárquicas composiciones conferían a sus canciones un aire de libertad y de  desenfreno. El blues-rock de  Hendrix era una bella anarquía donde se sucedían múltiples improvisaciones, con una batería con mucho redoble y sutileza, más jazz, más convencional para la época. El blues rock de Led Zeppelin era más contundente, no por ello libre de bellos pasajes de improvisaciones y de efectos sonoros, al uso de cualquier formación psicodélica tardosesentera.

La potencia de Bonham en la batería fue, sin duda uno de los rasgos distintivos de aquel cuarteto de jóvenes llamados a revolucionar el panorama musical. Hasta entonces pocos o ningún batería se habían caracterizado por un estilo en el que predominase la potencia. Quizás Keith Moon de The Who, a quien Bonham adoraba,fuera un precedente, pero lo cierto era que en aquella época la potencia en las baterías era lo menos común. El estilo jazz que predominaba en algunos percusionistas como John Densmore de The Doors, Ringo Starr  de los Beatles o Mitch Mitchell de  Jimi Hendrix Experience no tenía nada que ver con lo que ofrecía John Henry Bonham. Su potente groove en la percusión daba solidez a las composiciones (las cuales rompía de vez en cuando con  algunos redobles, una característica  esencial en el estilo de “Bonzo”), un groove cuya cadencia confería a algunas de las canciones más características del cuarteto de Londres un sonido que hasta entonces nadie se había atrevido a desarrollar o nadie en el que nadie se había atrevido a profundizar. O simplemente que nadie había querido tocar de esa forma. Uniendo potencia y virtuosismo en uno, ya que las partes de Bonzo (como le llamaban los amigos) no están exentas de virtuosismo, pero un virtuosismo a su vez plagado de furia y energía.

Pero Led Zeppelin es mucho más que un batería espléndido, quizás uno de los mejores de todos los tiempos, es mucho más que eso. Es una de esas bandas alrededor de la cual parece que todos los astros se alienan, y consiguen alcanzar la perfección en todo aquello que hacen: un batería nada convencional para la época, pura energía sobre el escenario (en sus solos de más de veinte minutos alcanzaba momentos de clímax en los que golpeaba con las manos los timbales), un guitarrista sin igual, con una capacidad  innata para jugar con los riffs, cuyo trabajo en la producción además era excelente ( los arreglos de las composiciones son prácticamente autoría suya); un cantante cuyos gorjeos conferían un aura “cuasi-bucólica” a las composiciones más folk, pero que también le daban un toque sensual a los riffs de  Jimmy Page; y un bajista cuya amplia cultura musical le permitía no solo tocar el bajo de forma impecable, sino que tocaba el piano, la flauta… Tras dos primeros discos prácticamente perfectos repletos de blues rock al nuevo estilo Led Zeppelin ( Whole Lotta Love, Since I´ve Been Loving You, Good Times, Bad Times, The Lemon Song, Moby Dick…) en  el tercer disco salían a relucir sus raíces folk, dejándose llevar en diversas composiciones acústicas como  Bron- y-Aur-Stomp o “ Gallows Pole”, aunque intercaladas con otros temas con riff típicamente “ledzeppelinianos” como era Inmigrant Song.  Al abrirse camino en todos estos géneros, en el cuarto disco pulieron ese sonido que buscaron en el tercero, para conseguir el culmen de su sonido en ese “Led Zeppelin IV“, un disco sencillamente maravilloso, que contiene canciones clásicas del repertorio Zeppelin, como Black Dog o la archiconocida balada épica Stairway To Heaven.

La grandes del primer grupo que desbancó a los Beatles del número uno de las listas en 1970 (nadie lo había hecho en ocho años) fue, en mi opinión, la gran cantidad de géneros que exploraron en sus canciones. En un momento musical donde surgieron grandes fenómenos cuya sombra perdura en la historia de la música, Led Zeppelin es uno de los que sobresale por encima de los demás con brillo propio. Un grupo de blues rock con raíces típicamente folk (Crosby, Still & Nash y Dylan eran idolatrados tanto por Robert Plant como por Jimmy Page), que además se aproximó en múltiples ocasiones a la psicodelia en aquellas largas improvisaciones sonoras de “ Dazed & Confused” o de “ No Quarter”, que llegan incluso a probar con el reggae (“Dyer Maker”). Una formación cuyos miembros no concebían tocar con nadie más que con los otros tres. Que eran como una familia.

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Google Images  by Wikipedia.org License by CC

Se entiende por tanto, la trascendencia de la muerte en 1980 de John Henry Bonham. Una pérdida de una magnitud inmensa, no solo a nivel musical, sino a nivel emocional. Tan poderoso fue el shock que produjo en Robert Plant, en John Paul Jones y en Jimmy Page que Led Zeppelin no sobrevivió tampoco a esa pérdida.

Para el recuerdo nos quedan nueve discos donde están recogidas todas las joyas de este cuarteto, que otra cosa no, pero con sus composiciones se ganaron de sobra su “escalera hacia el cielo”

Ya para terminar recomiendo encarecidamente el visionado de este DVD, donde está recogida su actuación en 1973 en el Madison Square Garden. es pura energía y símbolo este directo.

Sed felices, ¡Hasta el lunes que viene! 

Brais Cedeira @RiiseRisketos

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